#SexismoEnElRol

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Hoy es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y con este día volvemos a recordar lo mucho que nos queda por recorrer como sociedad. Es en este día, en el que todos nos deberíamos parar y pensar por un momento. Deberíamos dedicar un instante al menos a observar el mundo que nos rodea, y a esforzarnos por quitarnos una venda más de nuestros ojos.

Cada día debería ser el día de la mujer, pues cada día debería ser cuando luchamos por mejorar y cuando decimos en mayúsculas, NO a las injusticias de las que somos testigos. Somos nosotros los que tenemos que prestar nuestros sentidos y escuchar a las personas, son ellas las que nos contarán historias que nos revolverán por dentro, que nos darán asco y que nos harán cuestionarnos sobre cuánto tiempo llevaba ocurriendo delante nuestra.

Cuando mis amigas me cuentan las cosas que les ocurren, no puedo más que escucharlas con ira, horror y asco por la impotencia que me provoca. No puedo alcanzar a comprender como en pleno 2016, seguimos estando tan mal, seguimos perpetuando comportamientos y tratándolo como normales. Me cuentan historias de su día a día, de cómo vuelven a casa con miedo, de cómo agarran las llaves por si alguien les asalta. Me hacen vivir a través de sus palabras y de sus sentidos cómo se sienten cuando les dicen lo que les da la gana con total impunidad, cómo las tratan como si fueran objetos o mera mercancía. Son personas, son historias reales, no son propaganda. Esto está ocurriendo.

Es ahora, cuando tengo la suerte de contar con la confianza de cada vez más personas, cuando nuestras amigas y compañeras roleras me cuentan sus historias. Es en este momento cuando, una vez más, me siento asqueado. En las mesas se están dando situaciones horribles, se está permitiendo el sexismo y se está viendo como normal comportamientos deleznables. Vemos, quienes queremos ver, como cada vez hay más grupos de sólo mujeres. Me gustaría centrarme en los cuales no se permite la entrada de hombres. No es por motivos de exclusividad, es por la experiencia, es por la mala experiencia. ¿Cómo vamos a pedirles a esas personas que confíen en un hombre cuando han vivido lo que les ha tocado vivir? ¿Con que cara vamos a decirle que no es justo o lícito que lo hagan? Ojala pudiera corregir el daño provocado por otros, pero no puedo. Lo que sí puedo hacer es mejorar yo e intentar proyectar, con este pequeño altavoz llamado blog, que no estáis solas.

Este blog se llama Primeroderol y nació con un objetivo claro, ayudar a las personas nuevas en la afición a encontrar la forma de amarla, de aprender y mejorar. Es sólo mi experiencia personal, pero ahí está para quien esté interesado. Es por ello que hoy, más que nunca, es el momento de que en este blog se vuelva a ayudar a esas personas a que no cometan los mismos errores que quienes ya lo hacen.

Hace años leí una frase que me ha marcado de por vida, muchas veces la uso para tomar las decisiones más importantes y es algo que me gustaría compartir con todos vosotros.

 

“Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada” – Edmun Burke

 

Hoy no será el día en el que no haga nada, por ello pongo en marcha esta iniciativa. Me gustaría contar con vuestra ayuda, con la ayuda de todas nuestras compañeras roleras que han sufrido alguna de estas situaciones. Ojalá compartáis con todos nosotros esas estremecedoras historias, desde la más pequeña a la más grande, pues todas cuentan y todas son importantes.

Durante el día de hoy estaré en Twitter pendiente del hashtag #SexismoEnElRol, retuiteando todo lo que queráis compartir en público. Tenéis mi DM abierto para las que queráis compartirlo de forma anónima, yo me encargo de publicarlo en el blog. Así como mi correo primeroderol@gmail.com. Os aseguro que mantendré el anonimato de toda aquella que así lo desee y exprese.

Hoy no es el día en el que los hombres hablamos, hoy es el día en el que todos escuchamos y aprendemos. Hoy es el día en el que nos preparamos para la batalla, la larga batalla por mejorarnos a nosotros mismos y a nuestra sociedad, la batalla por decir NO y BASTA a las situaciones que lo merecen.

Tenéis un aliado, no estáis solas.